Sistema / Cómo funciona
No hay integraciones ni conexiones a sus sistemas. Todo se conecta por una carpeta de Dropbox sincronizada. Los números los hace un motor de código —nunca la IA— y Claude solo escribe la carta. Sus datos no salen de su Dropbox.
Cada trimestre entran unos siete archivos de MRI —libro mayor, rent roll, banco, préstamo, presupuesto— desprolijos y en distintos formatos. El motor los lee, saca cada número con su origen, reconcilia y recalcula el Excel de 21 pestañas. De todo ese trabajo deja un archivo de datos chico y verificado (el run.json): los números finales y qué conviene revisar. La pantalla lee ese archivo, no los Excel crudos — no rehace el trabajo, solo muestra el resultado ya validado. El Excel completo queda a un clic, para cuando querés el detalle.
El sistema no se enchufa a Dropbox ni a sus sistemas por ninguna API. Dropbox sincroniza una carpeta a cada máquina —lo hace su propio cliente de escritorio— y el sistema lee esa carpeta local. No hay credenciales que dar, ni tokens, ni nada que suba a una nube externa: el motor lee archivos que ya están en la máquina y escribe el resultado en la misma carpeta, que se sincroniza sola a todo el equipo. Esa carpeta compartida es todo el cableado que hay.
El reporte a inversores es el módulo 1. Con el Plan de Evolución, cada mes se enciende otro sobre la misma base —el mismo Dropbox, el mismo motor de código— sin migraciones ni proyectos nuevos. Lo que ven hoy es el piso, no el techo.